XIII- Triple problema

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La vida seguía pasando y dos de los que más lo disfrutaban eran Declan y Sayer, que pese a que nadie al inicio hubiera dado un céntimo por ellos, seguían juntos y parecían cada día más felices.



Del grupo eran los únicos que se habían quedado en Windenburg y la realidad es que era una decisión que cada día estaban mas orgullosos de tomar, tenía todo lo que querían y se tenían el uno al otro, lo cual era todo lo que faltaba.


Y pese a todo el tiempo que llevaban juntos, intentaban no tornar su relación en una costumbre, era demasiado bonita para ello, salían juntos, comían y disfrutaban todo lo que podían. Y a veces, también se ponían nostálgicos.
Sayer: ¿Te digo algo?
Declan: ¿Sí, amor?
Sayer: Cada vez que venimos aquí pienso en todas las veces en que quise tomar tu mano y no podía… Cuantas veces quise esto y…
Declan: … Oh, amor, lamento no haberme dado cuenta entonces…
Sayer: No es eso, Dee, si volviéramos al pasado, haría exactamente todo igual, solo me hace feliz saber que todos mis sueños se cumplieron
Declan: Yo quisiera haber sido menos tonto pero si eso significase que algo cambiaría entre nosotros, puedo vivir con mi idiotez
Sayer: Yo te amo tal cual eres
Declan: ¿Me estas diciendo idiota, amor?
Sayer: Nunca me atrevería

Declan: Vamos, quiero algo de comer y se que tu no estas comiendo bien últimamente…
Sayer: ¿Qué?
Declan: No eres muy silencioso en las mañanas…
Sayer: Me tienes muy vigilado…
Declan: No quiero perderte de vista
Dee se aseguro de que su pelirrojo comiera bien antes de seguir con el resto de atracciones.

Pasaron un día increíble, entre un juego y otro, la noche empezaba a caer cuando Sayer paro un momento al castaño.
Sayer: ¡Deje algo! Enseguida vuelvo
Declan: ¿Te acompaño?
Sayer: No, no, no


El pelirrojo volvió rápidamente pero no estaba solo, traía entre sus brazos un osito gigantesco
Sayer: ¡Tengo algo para ti!
Declan: ¡¿Bromeas!?
Sayer: Noo ¿No te gusta?
Declan: ¡¿Qué dices!? ¡Me encanta! Yo… ¡Lo adoro! Vamos, ya tengo a dos que abrazar, me parece que necesitamos más espacio en cama
Say se echo a reír, muy feliz de darle un regalo a la persona que tan feliz le hacía siempre.

Sin embargo no podía acabar tan bien la velada, era demasiado idílico y el estomago sensible de Sayer salió al ataque, se preguntaron donde estaba el baño pero Sayer no demoro nada en darse cuenta de que no llegaría a tiempo, así que comiéndose su vergüenza, corrió al primer arbusto que encontró.


Vomitó posiblemente hasta su comida del día anterior, Declan se aseguro de que no se fuera a desmayar, le consiguió agua y espero a que botara todo lo que tenía que buscar, sin embargo cuando pareció finalmente terminar y parecía más débil que nunca, a pesar de intentar convencerlo de que estaba bien y podía ir a casa, lo tomo en brazos.
Declan: Nada de ir a casa, llevas con nauseas y vomitando días, nos vamos al hospital… Voy llamando a mi padre y al tuyo por si sabe algo más.
Sayer: No es para tanto…
Declan: Prefiero prevenir, amor…

Declan llamo a sus padres, una de las ventajas de ser hijo de un médico fue conseguir ayuda y un diagnóstico rápido, aun en contra del enfermo.
Sayer: De verdad… No es para tanto…


Declan: Sayer…
Snow: Es extraño, si fueras una mujer, te diría que tus síntomas coinciden con un embarazo pero lo veo un poco complicado, como podrían entender
Los chicos se paralizaron ante la idea, aunque un momento después Declan se echó a reír, eran chicos, era imposible ¿No?
Bueno, la respuesta llego en forma de un padre mágico entrando en el lugar como si este le perteneciera.
Eirian: Me parece que hay cosas que no se están tomando en cuenta

Snow: ¿A qué te refieres?
Eirian: A que Sayer es mi hijo biológico ¿No lo había mencionado antes?
Snow: Maldita sea… Simplemente pensé que habían conseguido los niños más parecidos posible o alguna cosa así… Vale, hace poco me entere que son mágicos, no hare más preguntas complejas… Entonces ¿Es posible que Sayer este embarazado? ¿Sabías eso, Say?
Eirian: ¡No siempre ocurre pero es muy posible! Es raro cuando se relacionan con sims normales pero no sería el primer caso…
Sayer: … No pensaba que fuera posible
Snow: ¡De acuerdo, de acuerdo! Es demasiado tarde para preguntar cosas extrañas, si es posible, pues la mejor idea sería hacerte una prueba de embarazo… Si te parece bien
Sayer: … Vale
Eirian: Bien, llame a Eileen y creo que llamó a Coraline
Sayer: ¡Papá!

Y así fue como Snow tuvo que buscar una excusa para explicar porque un gran grupo de gente estaba esperando inquietamente junto al baño donde estaba el novio de su hijo… Fue tan interesante como cuando preguntaban porque más de una persona decía que era su esposo
Coraline: No termino de entender las cosas… ¿Entonces sí?
Eileen: Veremos pero mis papás se escuchaban bastante seguros


Mientras tanto en el baño un pelirrojo esperaba ansioso que el test diera la respuesta, demasiado mareado para preguntarse muchas cosas, todo parecía un sueño rarísimo y ni siquiera estaba seguro de que quería que saliera.
Mientras que ese mismo tema lo trataban, mucho más despreocupadamente, las chicas afuera.
Eileen: Entonces ¿Te imaginabas siendo tía?
Coraline: No pero oye, si es así maravilloso ¿Y tú?
Eileen: No esperaba que fueran de Dee pero oye, que somos familia oficialmente jajajaaj sí es así vamos a tener sobrinos en común


Sayer finalmente salió y sin decir nada, simplemente dejo en evidencia el resultado positivo, a la vista de todos y espero la reacción.
Que para suerte de todos, pese a la sorpresa de algo que ni siquiera habían charlado, la única reacción del castaño fue abrazarlo, tremendamente feliz.


Tanto que aprovecho aquella locura de día para hacer algo que no se había atrevido, que había considerado muchas veces pero nunca parecía ser el momento correcto, así que con el valor y la euforia de todo, se arrodillo ante él y saco el anillo.
Declan: Sayer Draimen, eres una locura y cada día estoy más enamorado de ti cada día, no se que va a pasar con nosotros, no tengo ni idea de como va a ser nuestra vida, solo se que quiero enfrentar todo esto contigo, así que ¿Quisieras casarte conmigo?
Sayer: ¡Sí, sí! Por supuesto que sí…


Los meses pasaron rápidamente y en nada tuvieron la primera revisión, donde se llevaron más de una sorpresa. Declan pudo notar que su padre había visto algo raro por la forma en la que reaccionó pero decidió esperar hasta que él decidiera como decirlo.
Snow: Chicos… ¿Saben que los dos vienen de mellizos, cierto?
Declan: ¿Sí? ¿Y eso?
Snow: Bueno, eso aumenta la probabilidad de que sea un embarazo múltiple…
Sayer: ¿¡Son mellizos?!
Snow: … Trillizos diría yo…
Decir que les había tomado por sorpresa era quedarse corto pero de la misma forma en la que habían enfrentado el embarazo, lo hicieron con ello, no sabían como sería pero lo lograrían, ambos tenían buenos trabajos, aunque Sayer había tenido que parar para no levantar sospechas bajo la excusa de buscar una adopción que todo el mundo decía que podía demorar más de lo que él creía, si tan solo supieran…

En casa, los mimos no faltaban y el embarazo iba viento en popa, con muchas fotos y mucha vigilancia por parte de todos pero nadie estaba más feliz que los futuros padres.


Declan nunca se había imaginado a sí mismo como padre, la mayor parte de su adolescencia la paso traumado con el parto de su hermana y en la juventud no se lo llego a plantear pero los niños le gustaban e imaginarse unos pequeños o pequeñas pelirrojas corriendo por casa le hacía más feliz de lo que esperaba.
Y Sayer sí que lo había pensado, pero siempre pensó que era una fantasía, un sueño tonto… Un sueño tonto que había acabado en un embarazo de trillizos y estaba cuidándolos tanto como podían, no habían querido saber el sexo, pero ya tenían una gran lista de nombres para cuando nacieran…

Lo cual no tardo demasiado en suceder porque los meses pasaron más rápido de lo que ninguno pudo adivinar y en un descuido las contracciones empezaron y los dos tuvieron que salir corriendo al hospital, con Declan al borde del pánico en todo momento.


Fueron larguísimas horas de tensión, Snow estuvo vigilando todo el proceso, la opción de un parto natural no era exactamente viable y eso lo sabían todos, especialmente después de la larga conversación de Eirian, así que tuvieron mucho cuidado hasta que llego el momento.
Se aplico la epidural y pasaron al gran momento con todos llenos de nervios.


Fue más complejo de lo que esperaban, especialmente porque tuvieron que hechizar a una asistente y falsificar algunas pruebas pero el tiempo paso y por suerte para todos… Las tres bebés nacieron completamente sanas.
La mayor Daia, una alegría y el pequeño tributo a la abuela del castaño, Aveline, un pequeño pájaro y Lanette, una ninfa. Sus pequeñas llegaron a casa sin mayor problema.

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