XII- Primeras veces

Capitulo anterior



Coraline llevaba tanto tiempo en el pueblo que en medio de sus secretos, había acabado cayendo en su encanto rural y era gracioso que todo lo que antes le daba tanto asco acabo haciéndolo con gusto en medio de una búsqueda que… Ni siquiera estaba totalmente segura de querer, con las palabras de Lou repitiéndose en su cabeza hasta que la propia Accalia estaba harta.


Y su nuevo amigo, Skandar, cuyo aroma la podría volver loca en cualquier momento, estaba allí parecía más que preparado para escucharla sobre todo lo que ella quisiera hablar, y sabiendo que él era tan lobo como ella o más, su olor le delataba y que era la única fuente de información confiable en este momento, le conto todo, desde la conversación hasta como se sentía hacia su viejo amigo…
Skandar: Así que lo odias en este momento…
Coraline: Bastante cercano pero ¿Qué crees de todo esto?
Skandar: Nunca haría algo así pero… Le entiendo…

Coraline: ¿Le entiendes? Explícate
Skandar: Cora… No te enfades pero…
Coraline: No estoy enfadándome quiero una explicación… Creo que es lo mínimo…
Skandar: Bueno… Los lobos son complicados…
Coraline: Si te parece una excusa digna…
Skandar: No es eso…
El castaño le intento explicar el sentimiento que podía ir detrás de ello, lo que era para los lobos y una gran cantidad de cosas que Coraline no terminaba de entender, no solo por el tiempo que llevaba siendo loba sino porque no se había criado en una manada como para vivir aquellos sentimientos u olores… Además le parecía horrible la idea de quitarle a alguien más la oportunidad de elegir, por mucho que ella ahora mismo se hubiera adaptado.


Y continuando con cosas de lobos, alcanzo el grado mayor de ellos, Accalia cada vez era más fuerte pero eso no eran solo buenas noticias porque los alfas cercanos, con quienes ya se llevaba mal, volvieron su interés a ella y aquel señor amante de la jardinería estaba listo para decirle hasta de que se iba a morir la siguiente vez que se la topo, los gritos fueron y vinieron por parte de ambos, sin pasar a la violencia física únicamente porque su mano derecha, mucho más agradable que él,
Pero que no hubieran acabado en ello no quito que se hubiera declarado una guerra fría, Coraline no sabía que había hecho para que el adicto a las plantas le odiara pero tampoco tendía a retroceder y si el ya le odiaba, ella bien podía colaborar en ello.
Total, uno más y ya iban tres.
Era algo de su vida de lo que intentaba no preocuparse.



Por el contrario, al final no pudo seguir huyendo de su padre y las reuniones familiares, así que la siguiente vez que recibió un mensaje, acepto el domingo de comidas con toda su familia incluida y más niños de los que recordaba conocer, evidentemente la vida de ellos era un poco más tranquila.


La tarde transcurrió tranquilamente, entre charlas y actualizaciones, que si la pareja de este, el mini clon de aquel y poco más, realmente los quería pero no les conocía demasiado, con excepción de sus tías todos los demás eran casi un recuerdo de su infancia.


A diferencia de Emma, que estaba más grande de la última vez, que seguía siendo mejor amiga de su prima Azaleia y que parecían las chicas más felices del mundo hablando de sus planes de vacaciones, con Snow tranquilo e igual de emocionado porque al menos su chiquita no se iría sola, Emm era más extrovertida que los gemelos y sin embargo únicamente consideraba cercana a la castaña de piel azul.
La única adquisición nueva en la mesa era Sayer, al que Snow ya consideraba parte de la familia y lo adoraba como al resto de sus bebés.



Y sobre los niños de la casa que parecían traer más alegría que nadie y aprovechaban los viejos juegos que su padre se negaba a quitar porque decía que esperaba poderlos usar con sus nietos, lo cual era un pelín incomodo ya que su hermano estaba en una relación gay, ella no tenía demasiadas ganas de ser madre pronto o no se lo imaginaba y su hermana ni siquiera había empezado la universidad o sabía que hacer con su vida.
Aunque su padre, siendo tan bueno como era, enseguida se apresuraba a corregirse, diciendo que de todas formas los iban a utilizar los nietos de sus hermanas cuando vinieran y que no tenían ninguna presión u obligación.


Una vez en casa no pasaron demasiados días hasta que Skandar llamo a invitarla a salir, lo cual fue perfecto porque llevaba varios días pensando en él y cuando se dio cuenta de que también caía en luna llena y recordó algunas de las cosas que había escuchado por ahí no se pudo negar.


Llego el día, se presentó en su casa sin prisa aunque al ver lo guapo que estaba el chico, no pudo evitar pensar que quizás, no se había arreglado lo suficiente.
Coraline: Oh… No sabía que era tan formal
Skandar: ¡No, no, no! Para nada, estas perfecta

Coraline: Si tu lo dices…. ¿Vamos?
Skandar: ¡Sí!



Skandar tenía preparada una maravillosa cena a la luz de la luna, donde todo simplemente fluyo, como siempre parecía suceder cuando el estaba cerca, conversaron largo y tendido sobre diferentes temas, y acabaron entre risas, el castaño parecía tener una habilidad especial para relajarla y dejar que todo fluyera… Ni siquiera Accalia estaba molestando, más bien lo contrario, estar en silencio que era extraño…
Y a medida de que pasaba, Cora consiguió convencerle de enseñarle su casa, por mucho que repitiera que era pequeña y no había nada demasiado interesante, la verdad era que la pelirroja tenía algunos planes que quería llevar a cabo.


Aunque hubo algo que llamo bastante su atención… O más que la suya… La de su loba.
Accalia: ¿Esas no son las flores de la luna?
Coraline: ¿Qué?
Skandar: ¿Hmm?
Coraline: Nada, pensaba en voz alta… Perdona
Accalia: Ese olor… Es él
Coraline: ¡Hm!
Accalia: Mira las flores, estas si tienen su olor… Con que al final si que se presento… Sigue siendo un poco cobarde
Coraline no dijo nada enseguida, intentando mantener las formas por un instante y decidir que tan importante era aquella información, no le gustaba dejarse en evidencia así que para evitar preguntas, lo distrajo.

Se lanzo hacia él, la atrapo enseguida y finalmente decidió que hacer…
Coraline: Que bonita casa…
Skandar: Estoy viendo algo más bonito ahora mismo
Coraline: ¿Ah sí? ¿Cómo las flores que dejas en mi casa a escondidas?
Skandar: Cora… Yo…
Coraline: Y la carne, oye, gracias, pero no lo necesito… Así que es mejor que tengas una buena explicación…
Skandar: Desde la primera vez que nos vimos… Me gustas mucho y soy muy tonto y…


Coraline: Eres un tonto con mucha suerte, sí
No le dejo seguir hablando, podía no estar tomando la mejor decisión pero el chico le gustaba y parecía que ella a él también así que antes de que se arrepintiera, se lanzó a besarlo y entre una cosa y otra, sugirió subir a la habitación.

Capitulo siguiente

Comentarios