Capitulo anterior
Muchos días, Accalia estaba fuera de control, fuera en su forma bestial o en la más cercana a un humano y no lo esta llevando bien pero tampoco había demasiado que pudiera decir al respecto… No era como si su loba o su propio descontrol fuera a escucharla demasiado.
Había tomado la decisión correcta al evitar acercarse a sus seres queridos, Accalia era feroz y estaba hambrienta casi siempre, lo que había llevado a un par de ataques a animales cercanos…
Aunque según se molestaba en recordarle constantemente en cualquier momento podría resultarle más apetecible un humano y ella no podría hacer nada al respecto… Coraline quería creer que mentía, pero su loba a veces parecía más cercana a un asesino serial que a un animal.
En una de sus escapadas, un olor despertó su atención, no era especialmente apetecible, sin embargo, quería saber de donde surgía y no tardo demasiado en encontrar el origen.
Una pequeña zorrita estaba demasiado cerca a la población de Moonwood Mill para ser seguro para ella.
Accalia: ¿Qué haces aquí pequeña criatura?
La primera idea que tuvo fue sobre su sabor, pero la mayoría de canidos no tenían un sabor apropiado, además esta en particular estaba demasiado delgada y pequeña para ser algo más que un saco de huesos…
La cachorra soltó un gañido que perforo hasta el cerebro de la loba.
Un saco de huesos muy ruidoso.
Accalia: ¿Qué debería hacer contigo, huesos? Estas demasiado flaca para obtener algo deseable.
Otro gañido.
Accalia: Supongo que puedo alimentarte hasta que se obtenga una buena piel.
La zorrita no le creyó ni por un segundo, todo lo contrario, salto a sus brazos sin un atisbo de duda, pese a sus palabras y los colmillos supo que no representaba un peligro para ella.
Y cuando Coraline regreso a la normalidad… Bueno, no pudo decir demasiado al respecto sobre la pequeña zorrita que ahora habitaba su casa… Era demasiado bonita para ello.
Así que la nombro Vixey y le adapto un lugarcito en casa, después de aclararle a su parte más salvaje que si se encariñaba con la zorra, no había forma de que se la comiera y aunque Accalia no negó ni acepto nada, se quedo más tranquila al notar que la vigilaba tanto como ella.
Aprovechando que estaba pequeña, Coraline quería enseñarle algo de modales, aunque la loba en su interior se encargaba mentalmente de reírse de ello.
Coraline: Venga Vixey, tienes que aprender a hacer tus necesidades fuera
Accalia: ¿Eso no va en contra de sus instintos? Según esa cosa que insististe en leer que te envió el rubio después de llamarte inconsciente por casi una hora al teléfono…
Coraline: Sí, pero en casa es necesario tener algún orden, así que le toca aprender… ¿Verdad, bonita?
A veces le preocupaba que la gente notara que estaba hablando sola, así que fingía hablar con su mascota, en lugar de estarle contestando a su quejosa loba interna, lo cual fue una suerte porque muy pronto un olor… Nuevo golpeo su nariz. Era delicioso y necesitaba saber de dónde salía.
No tardo mucho en encontrar el origen del olor, aunque no tuvo tiempo para atreverse a acercarse, contrario a su nueva mascota, que fue enseguida a olerlo y esperar un pequeño mimo, que fue dado, pero no mucho más, parecía apresurado, lo cual fue frustrante para la pelirroja porque quería saber más “¿Quién era él?”
Accalia: ¿De verdad te preocupas por eso…? céntrate en lo que buscas…
Coraline: ¿No es todo lo contrario a lo que quisieras?
Accalia: Es que no me vas a ganar…
La heredera detestaba darle la razón a su loba pese a saber que la tenía, el chico era evidentemente otro lobo y ella no estaba demasiado en control, debía centrarse en lo que quería saber e irse… No tenía tiempo para ello, o eso era lo que se repetía cuando recordaba el olor en medio de alguna actividad.
Por suerte leer sobre lobos, descubrir secretos y lidiar con su propia forma destructiva mientras estaba trabajando tomaba mucho tiempo y mucho espacio en su cabeza, así que buscar al castaño no era su principal objetivo.
Había leído que había una comunidad que aceptaba a todos los lobos y si era su oportunidad de saber más, poderlo controlar… O hasta curarse, tenía que intentarlo… Imaginaba que eran agradables al menos.
Y al menos así parecía al inicio, un chico, más joven que ella, parecía muy emocionado de descubrir una loba nueva y no demoro demasiado en señalar a su líder, en sus palabras era muy, muy agradable.
Bueno, a Coraline… No le pareció exactamente eso… Más bien todo lo contrario. Parecía todo lo que estaba mal y el líder, Kristopher, pareció pensar lo mismo de ella.
La cosa no mejoro en el corto tiempo que hablaron, todo lo contrario, iba a peor y de hecho, cuando intento preguntar…
Solo obtuvo evasivas y groserías…
Así que solo le quedo seguir investigando por su cuenta, con la risa burlona de Accalia en el fondo de su cabeza…
Eso y el hecho de que seguía ignorando las llamadas de su familia y amigos por el miedo que sentía… Bueno, las cosas no estaban exactamente bien en su vida, por el contrario, se podía decir que lo único que no estaba mal era el trabajo.
Comentarios
Publicar un comentario