XI- Cosas que pensar

Capitulo anterior


Ver a su hermano fue el detonante para que sus amigos se pusieran exigentes, especialmente aquellos que estaban conscientes de su problema peludo y no pensaban que fuese excusa suficiente, es decir, Eileen, que se lo hizo saber por un mensaje.
Se quedo pensando en que podría decirle para no hacerla enfadar y en una excusa que usar… Cuando Eileen demostrando que tenía un excelente instinto de bruja, que ni inhabilitar la lectura de sus mensajes era suficiente para detenerla, esta vez no tuvo el valor de esperar hasta que la llamada se detuviera.


Contesto antes de pensárselo mejor y la voz al otro lado de la pantalla no pudo ocultar su sorpresa.
Eileen: ¡Coraline! ¡Maldita sea! Por fin te dignas a contestar…
Coraline: Ya, ya, lo siento, Eileen…
Eileen: No se si con un lo siento me basta… ¡Me tenías MUY preocupada! ¿Quién te dio derecho a desaparecer así? ¿Crees que un mensaje cada dos meses de “¿Qué tal?” es suficiente? Agradezco ser amiga de Dee porque sino ya hubiera ido a comprobar que no te estuvieran suplantando…
Coraline: De verdad, de verdad, lo siento…
Eileen: Ya, siempre ¿No es así? ¿Qué ha pasado?


Coraline busco un lugar donde acomodarse y poder contarle más o menos todo lo que había sucedido mientras que su amiga rubia escuchaba todo con atención a la par que desesperación.
Eileen: ¡¿Y bien!?
Coraline: ¿Cómo que “y bien”?
Eileen: ¡Secretos! ¡Y un chico llamativo! ¿Solo llamativo?
Coraline: ¿Quieres que te diga que he soñado con él? ¿O que lo estoy pensando constantemente? ¿O que despierta todos los instintos que no sabía que tenía?
Eileen: ¡SÍ! Eres una loba, guapa, y por lo que he escuchado tienen la sangre caliente.
Coraline se hecho a reír con aquella declaración, la rubia estaba como una cabra, por eso era una de sus personas favoritas.
Coraline: ¡Venga! Centrémonos en el chico guapo y no en todo lo demás.
Eileen: Es que todo lo demás es muy raro, pelirroja, ¿Hechiceros lunares? ¿Vampiros? ¿¡Es nuestra culpa!? A ver, es que necesito tomármelo con calma, puedo buscarlo en la biblioteca de Reino… Pero si quieres también puedo buscar hechizos en el libro o en lo que vayas encontrando…
Coraline: ¿Harías eso por mí?
Eileen: Idiota, si todavía te llamo después de dejarme en visto tanto la respuesta es sí, si me dices que salte, probablemente pediría tener una escoba cerca, pero lo haría.
Organizaron una reunión, preguntaron a todos los demás y en un dos por tres ya estaba organizada la fecha.

Coraline preparo suficiente café para un ejercito y casi todos en su grupo aparecieron, listos para pasar el día y la noche de ser necesario hasta encontrar algo, con excepción de Astra, que estaba en un viaje importante a no sabía dónde…
Sintió el corazón más cálido notando como sus amigos siempre estaban para ella, incluso cuando ella no había sido necesariamente una buena amiga, estando desaparecida. Eso, junto a la relación floreciente, de la que su hermano todavía no le había contado todos los detalles y debía hacerlo, entre Dee y Sayer le hacía querer sonreír como una loca.

Al inicio estaban más tímidos, por lo que lucho contra su propio gesto y se obligo a centrarse en la investigación y no en interrogarlos, ya habría otro momento, pero no era la única, también había notado la mirada constante de Eileen sobre ellos, suavizándose con la felicidad que parecía rodear a Sayer.
Coraline no estaba segura de haberlo visto tan feliz nunca…



Las horas pasaron y aunque descubrieron algunas cosas más, tampoco era nada que realmente sirviera más que para volver loca a la hechicera, que empezaba a tener muchas preguntas acerca de su especie y la de su amiga…
Eileen: Pero ¿Por qué no hay registros de esto? Te lo juro, revise la biblioteca de Reino, la sección de tratados, de historia un poco y de criaturas, alguien se esforzó bastante en borrar todo esto…
Coraline: Maldición… Lamento todos los problemas, Eileen
Eileen: No te preocupes, ahorita tengo bastante tiempo libre, con Astra de viaje… En fin… Sigamos



Con el pasar del tiempo la gente estaba más cansada y el primero en evidenciarlo no fue otro que su hermano, quien se aseguro de que su compañero lo notara, quitando el libro del camino…
Sayer: ¿Dee? ¿Qué estás haciendo?
Declan: Hacerme un espacio, evidentemente
Cora enfoco su vista en el libro fingiendo que no estaba atenta a la conversación de su hermano, no quería poner más nervioso a Sayer, que enrojecía por momentos.


Los demás parecieron hacer lo mismo, evitando avergonzar más al pelirrojo, excepto su propia hermana, a quien se le escapo una sonrisa descarada pero por suerte para él, no hizo ninguna pregunta, dejando que el chico se centrara en su castaño, quien parecía haberse olvidado del resto, entregándose a Morfeo enseguida, mientras que Sayer distribuyo su atención entre leer y acariciar, al inicio con algo cercano al pánico, luego con más confianza, el cabello de su pecho.


Los chicos parecían dispuestos a seguir toda la noche pero la heredera los detuvo, prometiendo no desaparecer más, pero invitándolos a ir a descansar, otro día podían seguir, cuando estuvieran más descansados. De todas formas también tenía que darle mimos y cuidar a su zorrita, que estaba cada día más grande.

Además, había algo que todavía no les comentaba y aquella noche volvió a suceder, su admirador… O seguidor obsesivo, volvió a visitarla, esta vez dejándole flores de pétalos de luna y poniéndole un poquito nerviosa.
Accalia: Huele muy levemente a lobo… ¿Por qué son tan idiotas? ¿Por qué no se presentan? Y por el contrario ocultan su olor... ¡Cobardes!
Coraline: ¿Estas segura de que esto es una especie de cortejo o tonterías similares? Porque con mi suerte pueden ser amenazas de muerte…
Accalia: Créeme por una vez
Coraline: Tú no eres demasiado colaborativa…
Accalia: Quieres deshacerte de mí ¿¡Cómo quieres que te colabore!?
Lo dijo prácticamente gruñendo y resonó en su cabeza
Coraline: No necesitas gritarme tanto…
Su loba no se digno a contestar más allá de otro gruñido… Y se preguntaba porque Coraline quería volver a su vida normal.


Coraline intentaba mantener una buena cubierta y cumplir con sus labores mientras seguía buscando, lo que incluía sacar a pasear a Vixey, lo que a su vez era otra forma de explorar la ciudad, buscando lo que decían los libros… Y que estaba segura de que lo había visto, aquel día que había seguido al castaño, debían ser esos.

Sin embargo detuvo sus pensamientos rápidamente cuando su zorra le llevo hasta alguien con el que tenía muchas cosas de las que hablar.
Coraline: ¡Lou!
Lou: ¿Coraline? ¡Wow! Pareces más salvaje…

Coraline: ¿Por qué será? ¿Por qué alguien me convirtió sin mi consentimiento?
Gruñó, con Accalia más cerca de la superficie de lo que le gustaría reconocer, pero es que su olor propio, mezclando con el olor de su lobo le trajo recuerdos oscuros, la última vez que le había visto y todo lo que había desencadenado.
Lou: ¡Era tu destino!
Coraline: ¿¡Cómo?! ¿Qué dices?
Lou: ¡Olías a loba dormida que echaba para atrás! ¡Necesitabas despertarla antes de que fuera muy tarde!
Coraline: ¿¡Crees que me hiciste un favor!?
Lou: ¡Por supuesto que lo hice! ¡Es tu verdadero ser!
Coraline: ¿¡Entonces por qué estabas tan avergonzado que saliste huyendo y escapaste de darme la cara después de eso!?
Lou: ¡Tuve que irme!

Aquello derivo en una discusión a gritos, al enfado de ambos, con sus lobos muy cerca de la superficie. La pelirroja no hacía más que sentirse enferma y enfadada con cada una de sus palabras, sintiendo que todo lo que le había pasado había sido culpa de él y él ni siquiera parecía importarle, todo lo contrario… Creía que le debía dar las gracias…
Salió de allí, corriendo antes de que Accalia tomara el control, con la sangre ardiendo de ira.

Sus pasos la llevaron hasta la cima de aquella montaña, uno de los pocos sitios en los que sentía paz, tanto ella como su loba. Justo lo que necesitaba en aquel momento, donde el enfado superaba cualquier cosa.


Se quedo allí un largo rato, sin notar el tiempo pasar hasta que alguien la despertó de su ensueño.
Skandar: Prométeme que no vas a intentar saltar…
Coraline: ¿Eh?
Skandar: ¿Estas bien?
Coraline: No necesariamente…

Capitulo siguiente

Comentarios